La Prensa Gráfica ha publicado una interesante nota sobre la Deuda Política que el Estado, por medio del Ministerio de Hacienda, le otorga a los Partidos Políticos (PPs) como una manera (aunque dudo sea eficiente) de evitar que los PPs sean financiados por dineros “mal habidos” o extranjeros.

Les comparto como referencia el vínculo de la nota en LPG.

La Deuda Política se calcula asignando un valor monetario a cada voto que los salvadoreños emiten para sus PPs de preferencia. En el caso del PARLACEN, el voto “cuesta” lo mismo que para la Asamblea Legislativa, $2.80 por voto.  En el caso de ARENA, para la elección de diputados al PARLACEN, tendrá la opción de reclamar $2,412,175.67 correspondientes a los votos obtenidos. En teoría este dinero será utilizado por ARENA para financiar sus campañas electorales.

Yo me he comprometido a ser transparente en mi gestión pública, y si bien es cierto que aún no he asumido mi cargo como Diputado Titular al Parlamento Centroamericano creo conveniente hacer un par de aclaraciones:

1) Yo nunca recibí ni un centavo de ARENA para financiar mi campaña electoral. (ni escribo esto con el deseo de hacerlo)

2) Lo poco que invertí en mi campaña electoral lo financié yo mismo: de mis ahorros. Fueron $5,500 que inverti en impresiones, publicaciones y mil camisetas. No recibí dinero de ninguna otra persona, ni de ninguna empresa, ni ONG, ni gremial. Aclaro que algunas personas me prestaron sus servicios, su tiempo y su voluntariado para algunas pocas actividades o iniciativas de campaña ninguna de estos aportes sobre pasaron los quinientos dólares. Mi campaña fue una campaña de territorio… inclusive bromeaba que mis únicos recursos eran mi tiempo y mis propuestas.

3) Tal y como lo compartí en su momento en este mismo BLOG, solicité permiso SIN GOCE DE SUELDO de mi cargo en la Alcaldía de San Salvador durante el periodo que dediqué a pedir el voto a los salvadoreños.

Estoy muy agradecido con mis familiares y amigos que “donaron” su tiempo apoyando una propuesta de renovación y reforma al PARLACEN, y principalmente a los miles de defensores del voto de ARENA que sin ellos la elección no hubiera sido posible.

En las Ciencias Políticas se debate mucho sobre el financiamiento de los PPs. En un extremo se encuentra la visión que debe ser financiados al 100% por el Estado (para evitar intereses, o presiones de grupos económicos…) y en el otro extremo está la visión que los PPs deben gestionar sus propios fondos.  En medio encontramos las distintas propuestas de regular, controlar, transparentar y fiscalizar el financiamiento de los PPs. Esto es un debate que aún está pendiente en nuestro El Salvador.

Lo que si estoy claro: el financiamiento de los Partidos Políticos y las campañas debe ser transparente. Somos los candidatos (los dirigentes y también los funcionarios electos), los que por medio de nuestro apoyo a una Ley de Partidos que funcione, y a la Ley de Probidad, podemos hacer la diferencia.

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