Por Fernando Bautista

publicado en LUCIDEZ el 20 de noviembre de 2014

http://lucidez.pe/noticias/La-integracion-regional-en-Centro-America/

Los proyectos de integración regional, en América Latina o cualquier parte del mundo, deben tener como finalidad ofrecer oportunidades de desarrollo para los ciudadanos. En Centro América, el proyecto de integración retoma fuerzas a mediados del siglo pasado, sin embargo a la fecha vemos poca esperanza de una integración regional efectiva. La región centroamericana conformada geográficamente por Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Nicaragua y Panamá presenta características de desarrollo similares, y de la misma forma desafíos en común. Nuestros gobiernos nacionales no deben proponer soluciones a problemas concretos como la inseguridad, el tráfico de personas para explotación sexual o laboral, o el deterioro al medio ambiente, sin considerar la proximidad de los países vecinos y los impactos de sus políticas públicas en nuestra población. La integración regional, con la movilidad, comunicación y tecnología de la globalización, es una realidad a pesar del desinterés de nuestra clase política. El comercio se expande y la accesibilidad a productos y servicios dependen, hoy más que nunca, de una institucionalidad regional efectiva. Aunque Panamá y Costa Rica llevan la delantera con políticas de desarrollo y competitividad, no podemos negar que la cercanía geográfica nos hace más necesarios como socios que como competidores.

En marzo 2015 El Salvador tendrá elecciones de Gobiernos Locales, Asamblea Legislativa, y por primera vez en nuestra historia tendremos la oportunidad de votar directamente por nuestros representantes al Parlamento Centroamericano (PARLACEN). El Parlamento Centroamericano nace en los noventas como un foro de diálogo político que debe promover los procesos de integración regional. Desafortunadamente la elección indirecta de los representantes, la incorporación automática de ex mandatarios que buscan refugiarse en sus privilegios, y los pocos debates en materia de integración han llevado al PARLACEN a ser una institución desprestigiada e irrelevante. Los centroamericanos cuestionamos la participación de nuestros Países en el PARLACEN al absorber tanto recurso y presentar tan pocos resultados de trabajo. Muchos consideran al PARLACEN como un cementerio político y una institución que urge de reformas o su desaparición.

El PARLACEN está compuesto por 20 representantes de cada uno de sus Estados miembros, y tiene como sede la Ciudad de Guatemala. Es importante recalcar que Costa Rica y Belice, a pesar de estar en el istmo centroamericano, no forman parte de este Parlamento regional por razones políticas o pragmáticas. Sin embargo, la República Dominicana, que tiene más en común con centroamericana que con muchas naciones caribeñas anglosajonas, si forma parte de este Parlamento y la posiciona como estratégica para dar acceso a mercados innovadores. Cuando hacemos un análisis comparativo con experiencias similares en el Parlamento Europeo, o inclusive el Parlamento Andino, concluimos que el PARLACEN tiene una deuda vergonzosa con el proyecto de integración regional en Centroamérica.

Por medio de la campaña electoral, y el debate académico, debemos impulsar una agenda de competitividad con políticas de apertura económica, inversión en infraestructura regional, gobiernos pequeños y eficientes, políticas de acceso a tecnología, respeto a la institucionalidad, finanzas responsables, inversión en salud e inversión educación que a la fecha no se ha abordado desde la óptica regional en la clase política de los países centroamericanos. Conflictos limítrofes, territoriales o políticos han tomado más protagonismo que el interés de una región en paz y democracia, en la cual los ciudadanos gocen de libertad y seguridad. Mientras tanto, vemos iniciativas como la Alianza por el Pacífico tomar un liderazgo importante en el continente, de la misma forma los Tratados de Libre Comercio regionales tales como DR-CAFTA con Estados Unidos que han impulsado la integración económica y han abierto mercados que antes no considerábamos como oportunidades de desarrollo. Mientras otras regiones apuestan a la integración regional como una herramienta para el desarrollo, no podemos limitar nuestro proyecto integracionista a una herramienta de interés político.

Los ciudadanos de El Salvador tendremos la oportunidad histórica de participar con el voto directo en los procesos de integración regional en Centro América y a fiscalizar a través del mismo los demás organismos de integración que hemos constituido. Debemos aprender de las lecciones del sur del continente, y colaborar entre sí para definir una agenda regional que funcione. No cabe duda que los centroamericanos necesitamos combatir la plaga del populismo latinoamericano con más libertad, más institucionalidad, y con una apuesta decidida por la educación: debemos evitar que nuestro sueño de integración regional tenga el mismo fin que la tan desprestigiada OEA del Señor Insulza que a la fecha ha servido solamente intereses de una ideología populista. ###

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